UNA TRAVESÍA PELIGROSA: CARDENAL CISNEROS.-

Uno de los cruces peligrosos, sino el que más de Zamora, donde se produjo el último accidente.
El pasado fin de semana tuvo lugar un nuevo accidente en el cruce de Cardenal Cisneros con la carretera de la Aldehuela, que se saldó con varios heridos que tuvieron que ser trasladados al hospital. Si acudimos a las hemerotecas de la prensa local podemos comprobar que son muy frecuentes los accidentes en éste y otros cruces de esta peligrosa travesía.
Ya desde el momento en que se proyectó el trazado de esta autovía, travesía o como queramos llamarla, por algunos partidos políticos se alertó de la peligrosidad que entrañaba debido a que separaba dos zonas muy habitadas de la ciudad.

Limitación a 50 Km/h, excesiva para el centro de una ciudad, y que demasiados conductores no respetan como todos sabemos, cuando encuentran todos los semáforos en verde.
Han pasado los años, hemos visto y sufrido demasiados accidentes unos más graves y otros menos, pero demasiados al fin y al cabo, y se ha construido la nueva Autovía de circunvalación Ruta de la Plata para evitar que el tráfico siga cruzando por la ciudad, sin que se haya hecho ninguna modificación después de dos años en la travesía de Cardenal Cisneros, que sigue ocupando el sitio que le corresponde: por el medio de la ciudad. Ya va siendo hora de que esta travesía se transforme en una avenida moderna, más urbana, con predominio de la seguridad para peatones y ¿por qué no? con carriles bici en ambos sentidos para fomentar el uso de la bici por la ciudad (no sólo por Los Tres Árboles u otros parques, como se ha hecho hasta ahora).

Paso de peatones desplazado 16 m. de la acera, que es donde debería estar.
Para ello, se hace imprescindible la creación de una rotonda a la salida del puente nuevo y alguna otra más, limitar la velocidad a 40 Km/h como en el resto de las vías principales de la ciudad, la instalación de sistemas reductores de velocidad para persuadir a los conductores y así garantizar que se cumpla dicha limitación, mejorar los cruces de peatones que en algunos casos están muy desplazados de su trayectoria más lógica, mejorar e incrementar la vegetación de la mediana, y sustituir o retirar la señalización de enormes dimensiones, pensada para ser vista desde muy lejos como corresponde a las autovías, por otra más adecuada y correcta (Ya no es necesario indicar que se va por ahí a Benavente por ejemplo, con este tipo de señales).

Señalizaciones de gran tamaño en toda la travesía más propios de autovías que de una avenida céntrica como Cardenal Cisneros.
Sí, ya sé que probablemente sea una “carretera” propiedad del Estado, pero ya va siendo hora que retorne a la ciudad o por lo menos que tenga un tratamiento completamente distinto al que ha tenido hasta ahora, pues de lo que no cabe ninguna duda es que resulta muy peligrosa, y los ciudadanos no tenemos que esperar a que ocurran más desgracias para que el Ayuntamiento tome las medidas necesarias para solicitar y llevar a cabo los cambios necesarios. La limitación de velocidad, que es la más urgente, es muy fácil de llevar a cabo y apenas cuesta nada.

Largos tramos de medianas sin los arbustos que había, pues van desapareciendo cuando se mueren por las podas excesivas y no los vuelven a reponer.
¿O no es más necesario resolver esto, que sustituir los indicadores de los monumentos que nos han costado 73.000€, o sea 12.118.000 traducido a pesetas?
Para finalizar, vamos a ver lo que Salamanca ha hecho con una avenida similar, la de Las Carmelitas, de paso obligado por el centro de la ciudad antes de existir la autovía Ruta de la Plata, y que han ajardinado adecuadamente con plantas y cipreses, una vez que ha sido abierta al tráfico la autovía, transformándola en una más agradable y segura avenida.

Hay diferencia entre esta avenida salmantina y la de Cardenal Cisneros ¿no?; Pues tomen nota.
Mayo 2012
VERDE, QUE TE QUIERO VERDE.-
“Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas.”
Nos dejó escrito el gran poeta Federico García Lorca en una de sus poesías; A mí me gusta el verde en el campo, pero también formando parte de las ciudades y me satisface comprobar el resultado cuando lo veo abundante y bien cuidado.
¡Qué tendrá el verde, que hace más hermosos los rincones bellos y menos feos los más desafortunados!

Un bello edificio sevillano, pletórico de vegetación.
Arquitectura y vegetación en perfecta armonía.
Si en el anterior post comparaba las diferentes formas de tratar los montajes de puestos de venta, casetas y otros elementos utilizados para los días festivos, hoy quiero rematar la faena con una comparación -nada odiosa- aprovechando que el pasado fin de semana estuve en Sevilla; Un estupendo lugar para observar y aprender como se debe y se puede hacer bien el cuidado de jardines y arboledas.
Aunque allí tampoco se han librado de los excesos y del despilfarro, destrozando en mi opinión, la preciosa Alameda de Hércules con una pavimentación exagerada e inapropiada, o colocando unos inadecuados soportes para las catenarias del nuevo tranvía –felizmente sustituidos- en pleno centro histórico.
Por eso he tomado algunas fotografías en Sevilla y así seguir con la comparación de situaciones similares en nuestra querida Zamora, veamos:
1.- Mientras aquí eliminan toda la vegetación que hay junto a las murallas en vez de mantenerla y cuidarla con esmero, cada vez que se derriba alguno de los edificios que la ocultaban, dejándonos un simple y ramplón césped en la avenida de la Feria, en Sevilla podemos admirar la muralla del Alcázar con abundante y excelente vegetación.

Así de despojadas de toda vegetación dejan las murallas de Zamora.
Pronto le tocará el turno a las que vemos detrás del otro edificio.

En cambio las murallas del Alcázar de Sevilla lucen más profusamente ajardinadas.
2.- Por la misma razón -la construcción de un aparcamiento subterráneo-, se hicieron en ambas ciudades unas pérgolas. La de Zamora una bonita estructura metálica que apenas cumple con su función principal que es la de proporcionar sombra; La de Sevilla (bastante más reciente que la nuestra), es más sencilla pero otorgando el protagonismo a la abundante vegetación trepadora, que cuando llegue a cubrirla proporciorá sin duda una excelente sombra, fresca y natural.
En Zamora tenemos además otras tres "joyas" de pérgolas, dos que no han servido más que para gastar dinero, las de la playa de los Pelambres y la Puerta de la Feria, y otra en Santa Clara, necesaria pero con un diseño bastante poco afortunado.

Bajo esta pérgola de la plaza de La Marina, solo hay sombra en días nublados, como hoy.

Pérgola con jardineras y plantas trepadoras en la avenida Sanjurjo de Sevilla.
Cuando esté totalmente cubierta por la vegetación será una gozada pasar por allí.
3.- La penosa política medio ambiental llevada a cabo en Zamora en las últimas décadas nos ha despojado de plantas, árboles, jardines y fuentes en la mayoría de las plazas del centro de la ciudad; En Sevilla al contrario, abundan las plazas y los jardines con naranjos, numerosas plantas y refrescantes fuentes en perfecto funcionamiento, haciendo de sus plazas una verdadera seña de identidad.

Esta fuente fue lamentablemente retirada sin ningún sentido de los jardines de El Castillo de Zamora.

Elegante y refrescante fuente en los cuidados jardines de Murillo en Sevilla.
4.- Cuando aquí la motosierra despoja de árboles y arbustos las márgenes del Duero, (menos mal que la naturaleza es muy poderosa y estan volviendo a crecer espontáneamente), en las de Sevilla por el contrario, podemos ver y admirar frondosas y verdes masas de vida vegetal.

Así de despojada de árboles dejaron la márgen derecha del río Duero, eso sí con muchas farolas. Menos mal que se estan regenerando, muy a pesar de los amigos de la motosierra.

Exuberante vegetación junto al río Guadalquivir a su paso por Sevilla.
5.- Mientras aquí han arrancado cientos de árboles en Los tres Árboles, cerca del río, por culpa del carril bici, allí respetan hasta los árboles que había en las aceras, aunque hayan quedado en medio del carril, perfectamente compatibles sin ningún problema.

En un lado bancos y farolas, en el otro nada de vegetación por culpa de la actuación en las márgenes, y eso que estamos en el entorno natural del río.

Esto sí es respeto por los árboles: carril y árboles perfectamente compatibles.
Fotografía tomada en el popular barrio de Triana en Sevilla.
6.- ¿Qué decir de las brutales podas que sufren constantemente las pocas acacias que nos quedan en las calles zamoranas? Por el contrario, en Sevilla las podemos ver floridas y hermosas por multitud de calles en esta primavera.

Raquíticas acacias en Príncipe de Asturias, cuando no muertas por los brutales desmoches.

Acacias del barrio de Triana mostrando todo su verdor.
¿No es mejor verlas así?
Para terminar, aunque hoy se trataba hablar sobre el "verde”, voy a comentar un par de cuestiones sobre equipamiento urbano.
7.- Ya vimos esta Semana Santa como los puestos de venta del mercadillo de artesanía los hicieron en Zamora con carpas de plástico, pues vean como cuidan en Sevilla tanto el diseño y materiales, para que no enturbie el bello entorno de la catedral, donde han sido instaladas.

Casetas de plástico montadas en la plaza de la Constitución.

Diseño y materiales adecuados y discretos para estas casetas instaladas delante de la catedral de Sevilla.
8.- Comparar los quioscos para la prensa de Sevilla con los de Zamora, es dejar en ridículo el feo y descuidado "modelo zamorano". Basta con ver ambos para darse cuenta. Sobran las palabras.
Bastante feo y sin utilizar; Así son y están algunos de los quioscos de prensa en Zamora.

Quiosco de prensa de acertado diseño y bien cuidado, en Sevilla.
Sí señores, confieso que me da envidia, sana por supuesto. Y ojalá algún día se den cuenta nuestros políticos que la naturaleza siempre aporta más ventajas que inconvenientes a las ciudades, y resulta menos costosa que los feroces desmoches y podas, la eliminación total de jardines o la masiva colocación de tanto mobiliario innecesaro.
Abril 2012