zamoraenverde

Amigo de Baltasar Lobo

Maternidad de Baltasar Lobo en la plaza Zorrilla de Zamora

      No conocí personalmente al escultor Baltasar Lobo (Cerecinos de Campos (Zamora) -1910, París -1993) pero sí su obra. Primero a través de la Bienal de Escultura Ibérica de Zamora en 1986, luego con sus dos esculturas de bronce, “maternidad” -que donó a la ciudad- y “Homenaje a León Felipe”, y después con la llegada de su extraordinario legado a nuestra ciudad; Por eso no dudé ni un momento hacerme “amigo” y socio cuando se planteó crear la Asociación de Amigos de Baltasar Lobo “para promocionar y potenciar la figura y obra del escultor con el fin principal de conseguir una sede digna y definitiva que muestre y dibulgue su obra”. Han pasado ya dieciocho años desde que tenemos el legado de Baltasar Lobo en Zamora y aún no se ha conseguido la sede que merece la obra de este genial escultor, motivo por el que quiero aportar mi “grano de arena” en algo que considero importante para nuestra ciudad y región, y de justicia con la generosa donación que hizo Baltasar Lobo a Zamora.      

Desconozco que motivó a Lobo para legar su obra a la capital de la provincia de Zamora; Quizás -aunque sufrió el amargo exilio en Francia a causa de la dictadura- nunca olvidó la tierra que lo vio nacer; Quizás también, no quería que su obra se diluyese en ese gran océano que supone París, auténtico hervidero de movimientos artísticos del siglo XX, donde las vanguardias vivieron su época dorada con artistas como Picasso, Modigliani, Man Ray, Matisse, Miró, etc. apostando por técnicas y estilos nuevos que rompían la tradición. Pero me da igual cual fuese el motivo, el caso es que me siento agradecido y muy orgulloso de compartir con el resto de ciudadanos, esta colección de dibujos y esculturas que muestran el proceso creador del artista zamorano de mayor renombre internacional del pasado siglo, como lo confirman las distinciones que se le concedieron:

Premio Nacional de Artes Plásticas de España (1984)
Premio André Susse de Escultura (1958)
Premio Jacques Lenchener (1974)
Premio Oficial de las Artes y las Letras de Francia (1981)
Orden Andrés Bello del Gobierno de Venezuela (1989)
Medalla de Oro Susse Fréres Fondeull
Premio Castilla y León de las Artes (1985)
                                                                      (Fuente: Wikipedia)


        Creo sinceramente que los zamoranos en general, no somos conscientes aún del gran valor artístico del legado que tan generosamente hemos recibido del escultor Baltasar Lobo como lo demuestra por ejemplo, que otros artistas como el imaginero Ramón Álvarez (Coreses -1825, Zamora -1889) y los escultores Mariano Benlliure (Valencia -1862, Madrid -1947) y Eduardo Barrón (Moraleja del Vino -1858, Madrid -1911) tengan el reconocimiento de la ciudad  con calles o jardines dedicados y Baltasar Lobo aún no tenga la suya.

Peregrinaje de la obra de Baltasar Lobo en Zamora

      Desde que llegara el legado del escultor a Zamora ha pasado ya por el siguiente recorrido: 

       Primero se hizo una instalación provisional en la iglesia de San Esteban que mostraba parcialmente la obra del escultor, quedando en el Museo de Zamora almacenada el resto de la obra.


Iglesia de San Esteban, 1ª sede para Baltasar Lobo

         Más tarde, el Ayuntamiento decide construir un museo en el Castillo para lo que solicitó fondos Interreg a la Comunidad Europea, de los que se llegaron a invertir 7,6 millones de euros en una intervención que, según el anteproyecto del arquitecto Rafael Moneo, se preveían 2.334 m2 construidos dentro del recinto de la fortaleza. El caso es que se restauró el Castillo, se actuó en las murallas, en los jardines, se construyeron pasarelas, un aseo portátil que no sé si ha llegado a funcionar y dos quioscos que tampoco se han utilizado nunca para lo que fueron creados. Finalmente, se abandonó el proyecto del museo dentro del Castillo y para justificar la inversión se alquiló y adaptó la Casa de los Gigantes donde se instaló parte de la colección (alquiler de más de 8.000 € al mes), colocando la obra de gran formato en los jardines del Castillo, sin señalizar ni iluminar siquiera.


Casa de los Gigantes, 2ª y actual sede del Museo de Baltasar Lobo

      O sea, que se hizo de todo menos el museo para el que se solicitaron los fondos europeos. Ante tal despropósito, ya la corporación anterior acordó con la Fundación Baltasar Lobo -y la actual corporación ha confirmado recientemente- su voluntad de trasladar la obra de la Casa de los Gigantes al edificio del Ayuntamiento Viejo en cuanto quede libre. Algo que yo, como la mayoría  de amigos de la Asociación consideramos inapropiado, ya que los 854 m2 que tiene este edificio son del todo insuficientes para la instalación del Museo definitivo que la obra de Baltasar Lobo necesita.


Ayuntamiento Viejo, 3ª sede elegida para el Museo Baltasar Lobo

      Por otro lado, parece que aún queda parte del legado (según el documento existente en el Ayuntamiento) en una fundición de bronce italiana -Fundición Artística Fratelli Bonvicini, de Caselle (Verona)- que de ser así, debería ser reclamada legalmente por la Fundación de Baltasar Lobo para que se incorporasen las piezas que faltan a la colección zamorana.
     ¿Habrá una cuarta sede que termine por fin con este inaudito peregrinaje?

El Museo que Baltasar Lobo necesita
      Aunque reconozco las dificultades que se presentan para buscar una nueva sede, el tiempo apremia, ya que el Ayuntamiento no parece dispuesto a seguir pagando el alquiler de la Casa de los Gigantes, decisión que comparto no solo por el elevado coste que supone el citado alquiler, sino también porque ese espacio tampoco cumple con las necesidades que un museo de estas características necesita.
      El principal objetivo de la nueva Asociación es ayudar a conseguir una sede definitiva, funcional y sostenible para que se desarrollen todas las actividades que requiere el Museo: Además de custodiar y conservar todo el legado, debería realizar exposiciones temporales para el estudio de la obra en relación a la denominada escuela de París, a su época, a otros artistas zamoranos, etc., investigación y recuperación de obra y documentación “perdidas” y divulgación de su obra a todos los niveles (local, provincial, nacional, europeo e internacional).
      La sede definitiva, aunque fuese modesta en su comienzo debería contar con suficiente espacio para exponer la obra actual y tener la posibilidad de ampliación cuando fuera necesario, preferiblemente en un entorno ajardinado propio para mostrar las esculturas de gran formato. Además, debería contar con una sala para exposiciones temporales, el almacén, un despacho-biblioteca, y quizás un pequeño salón de actos. Sería interesante contar en un futuro, con otras salas para colecciones de escultura y pintura de otros artistas de su época, tanto zamoranos como españoles y europeos.
      Para ello, habiendo tantos edificios notables vacíos en Zamora, habría que pedir la colaboración conjunta de instituciones y empresas privadas sobre los edificios o espacios que disponen y que pudieran servir para la sede del futuro museo.      

     Pongamos algunos ejemplos:
Junta de Castilla y León: el solar destinado al fallido Palacio de Congresos en el recinto de la Universidad Laboral, El Consejo Consultivo.
Diputación: Antigua sede de la Diputación o la actual sede de la Fundación Rei Alfonso Enriques 
Ayuntamiento: El Antiguo Banco de España hubiera sido un excelente edificio, pero también El Castillo, y uno de los mejores edificios expropiados junto con los jardines de la Avenida de la Feria que se pretende demoler y debería ser recuperado para este u otro destino cultural.
Caja España-Duero: Antigua sede de la calle de Santa Clara.
Iberdrola: Antiguas oficinas de la calle Pablo Morillo.

    Mientras tanto, considero que se debería solicitar ayuda a la empresa Iberdrola, que tantos beneficios ha obtenido de estas tierras, para que colabore en la señalización e iluminación adecuadas de las esculturas expuestas en el Castillo.

El éxito y el desatino, dos caras de una misma moneda  

      El Centro de Arte Contemporáneo Graça Morais y el Museo de Baltasar Lobo, fueron el resultado de un proyecto conjunto entre los municipios ibéricos de Bragança y Zamora, creado para reforzar la oferta cultural de la región, con el fin de atraer un público amante del arte y la arquitectura contemporánea.

      Mientras que Zamora (65.000 habitantes) todavía no tiene la sede necesaria y definitiva para la obra de Baltasar Lobo, Braganza (25.000 habitantes) ya tiene su espléndido Centro de Arte Contemporáneo Graça Morais.  

Centro de Arte Graça Morais en Braganza (Portugal)

       Por suerte para Braganza, el Centro de Arte Graça Morais cuenta ya con un programa variado que incluye seis exposiciones temporales durante todo el año, además de la obra permanente que siempre invita a una nueva visita. “Está ubicado en el centro histórico de Braganza, ocupando un edificio del siglo XVIII, donde estuvo la Delegación del Banco de Portugal hasta 1993. El proyecto del museo se encargó al prestigioso arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura, que recuperó el antiguo edificio ampliándolo con un nuevo volumen en perfecta armonía entre ambos, terminándose en 2008. Cabe destacar el jardín y la terraza, para momentos de descanso y contemplación. En la intervención arquitectónica resalta el blanco como tono dominante y cada detalle delata la firma de su reconocido autor, ganando superficie con la ampliación proyectada para crear una multitud de espacios como zona de recepción, librería, bar/cafetería, terraza, jardín, siete salas dedicadas a la obra pictórica de Graça Morais, salas de servicios educativos, oficinas de trabajo, sala de reuniones, sala de exposiciones temporales, vestuarios, talleres, zona de recepción de obras,  almacén del resto de obras y una gran sala para exposiciones temporales”.

    “El proyecto del Centro de Arte Contemporáneo Graça Morais y el arquitecto Souto de Moura que lo diseñó ganó el Premio del Centro Europeo de Arquitectura 2009 otorgado por The Chicago Athenaeum Museo de Arquitectura”. (arquiteturaportuguesa.pt)

    Esta es la gran diferencia, mientras nuestros vecinos portugueses de Braganza disfrutan desde hace siete años de un magnífico Centro de Arte, Zamora sigue sin tener el museo que le debe moralmente a Baltasar Lobo.


Escultura Stella (1979) de Baltasar Lobo en el parque Taunusringde de Frankfurt (Alemania)


       Ya sabes, si tú también quieres ser amigo de Baltasar Lobo puedes solicitar información en:

        amigosbaltasarlobo@gmail.com

                                                                               Diciembre de 2016





  


Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: