Ruta de la Plata, el tren que perdió Zamora

Escrito por zamoraenverde 11-04-2016 en Infraestructuras. Comentarios (0)

       El año pasado se cumplieron 30 años de la desastrosa noticia para el oeste español, del cierre de la línea ferroviaria  Ruta de la Plata. Un ferrocarril de viajeros y mercancías que empezó a funcionar en 1893 uniendo Plasencia con el Empalme-Hervás de 55,73 kilómetros, y en los años siguiente los tramos Hervás Béjar, Béjar-Salamanca, y Salamanca-Astorga pasando por Zamora, hasta completar con este último en julio de 1896 un trazado de 347,72 kilómetros que conexionaba más de 40 estaciones. Un servicio de vital importancia que al igual que Extremadura, el antiguo reino de León con Zamora incluida, también perdieron.


Estación de ferrocarril de Zamora

      El ferrocarril de Plasencia a Astorga, se pensaba en nuestro mal comunicado oeste, abriría otros mercados entre ellos los de Castilla, y los aceites, sin igual en España por su delicado gusto y clasificación, especialmente los de Sierra de Gata y la Vera, podrían presentarse con abundancia en las plazas de Valladolid y Salamanca, que en aquel tiempo se hacía con exportación lenta e insignificante por algunos arrieros que imponían la ley a nuestros cosecheros.

     En los 100 años de vida, pasó por diferentes avatares, terminando en 1941 incorporándose a Renfe.  En 1984 Renfe se encontraba en quiebra técnica, pues el déficit total de la compañía de ese ejercicio pasaba de los 231.000 millones de pesetas. El Consejo de Ministros del 30 de septiembre de ese año propone el cierre de unos 3.000 km de vías. Unas se cerrarían al tráfico de viajeros, otras al de mercancías y las restantes a los dos tráficos. Como la soga se rompe siempre por el punto más débil, las línea Ruta de la Plata y muchos de sus servicios se encontraban en el punto de mira.

       Lo único ¿positivo? de lo acordado en el Consejo de Ministros fue que si las comunidades autónomas consideraban que las líneas o servicios propuestos para el cierre eran consideradas de interés general, podrían evitar la catástrofe estableciendo los oportunos convenios con Renfe. Extremadura y Andalucía así lo hicieron, pero Castilla-León no, por lo que la línea Palazuelo, (antes Plasencia) a Astorga, de 348 km, fue cerrada al tráfico de viajeros el 1 de enero de 1985, permaneciendo abierta al servicio de mercancías otros 10 años más. La falta de mantenimiento, y el desvío de tráfico por otras líneas, la condenó al cierre total.

        Con este cierre, el 1 de enero de 1985, se suspendieron los siguientes servicios de viajeros:

  • Los regionales correspondientes al trayecto Zafra-Llerena.
  • Ter Sevilla-Cáceres.
  • Automotor Sevilla-Badajoz
  • Ter Ruta de la Plata Gijón-Sevilla.
  • Rápido Bilbao-Cáceres.

        Estas acciones supusieron un duro golpe al ferrocarril del oeste, pues se cortaba  “la transversal”. Cualquier extremeño por ejemplo, que pretendiese trasladarse en ferrocarril hasta Salamanca o Zamora tendría que hacerlo a través de Madrid, con el consiguiente incremento en el tiempo de viaje y en el precio del billete, en una época en la que la carretera N-630 tenía un difícil y peligroso trazado para la circulación de vehículos. Y todo ello por considerar no rentable la línea, primero el Estado y después el gobierno regional de Castilla y León.

Viaducto del ferrocarril Ruta de la Plata, cruzando el Duero en Zamora, hoy totalmente abandonado.


          Pero ¿qué es lo que ha ocurrido mientras tanto desde entonces en nuestro maltratado país? pues ni más ni menos, que con el espejismo provocado por la abundancia de los fondos europeos, la megalomanía de algunos dirigentes políticos y/o la corrupción de otros, se han dilapidado miles de millones de euros en obras faraónicas innecesarias, algunas terminadas pero infrautilizadas, otras paralizadas a medio hacer y unas cuantas -las  peores- terminadas pero sin haberse estrenado, ni hasta la fecha ni posiblemente en muchos años o quizás nunca. Valgan como ejemplo las siguientes "perlas nacionales":

Pabellón Reyno de Navarra, un edificio de la comunidad Navarra de 60 millones de euros sin utilizar.

Aeropuerto de Castellón, promovido por el megalómano ex-presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, en el que se han gastado ni más ni menos que 150 millones €.

Pista de Esquí Seco en Valladolid, promovida por la Junta de Castilla y León, con una inversión de 12 millones de €.

Ciudad de la Luz de Alicante, con una inversión de 274 millones, promovida por la Generalitat Valenciana.

Aeropuerto de Ciudad Real, con una inversión de capital público y privado de 1.000 millones de €.

Parque de la Historia y el Mar, en San Fernando (Cádiz), promovido por el Ayuntamiento con una inversión de 10 millones de €.

Autopistas radiales a Madrid, como las R3 y R5 (1.500 millones) que no han cumplido ni una de sus previsiones.

La autopista Madrid Toledo, que ha terminado en concurso de acreedores.

La autopista T-4 Barajas, con una deuda de 227 millones.

El ruinoso tranvía de Vélez- Málaga, con 2,2 millones de deuda.

El tranvía de Parla (Madrid), calificado como "La gran chapuza", en un Informe del Tribunal de Cuentas que señala que el gobierno no realizó estudios previos sobre su implantación frente a otros medios alternativos.


La ciudad de la Cultura de Galicia, capricho megalómano de Manuel Fraga, que se encuentra paralizado.

Ciudad de las Artes y las Ciencias, de Valencia, en la que se han invertido 1.281 millones de €, con una escasísima actividad.

Caja  Mágica de Madrid, que costó 300 millones y se usa durante un campeonato al año.

Nuevo Estadio de Valencia, con 547 millones de deudas, que se encuentra paralizado a medio hacer.

Metropol Parasol en Sevilla, con una inversión de 86 millones.

Torres IN TEMPO, doble rascacielos de Benidorm, del que solo se ha vendido un 40 %.

Línea 9 del Metro de Barcelona, una de las inversiones más costosas de Cataluña, para 47 km de trazado.

Metro de Sevilla, con una inversión de 658 millones de euros, de más que dudosa rentabilidad.

Edificio Creación de las Artes, de Alcorcón (Madrid), con una inversión de 130 millones, cuyas obras están paralizadas, habiendo construido el 70 %.


Estado en que se encuentra el nuevo Estadio de Valencia desde que se paralizó en 2009


              Pues saquen ustedes la conclusión, cerramos líneas de ferrocarril como la Ruta de la Plata que comunicaba numerosas localidades a lo largo de su recorrido, que son las que se potencian en los países más avanzados de nuestro entorno, y dilapidamos miles de millones de euros en obras que en el mejor de los casos están en funcionamiento con una rentabilidad social mínima.

              Sí, algunos me dirán que ahora tenemos el AVE, pero el AVE que pasa por Zamora señores, es un tren para largas distancias, que une principalmente Madrid con Galicia, ¿qué pasa con el transporte por ferrocarril de Norte a Sur en el deprimido y empobrecido Oeste español? 

             Yo solo deseo y pido, que una vez que se aclaren las turbias aguas que la corrupción y la injusta crisis económica han provocado, vuelva la sensatez olvidando la despreciable cultura del pelotazo, y los nuevos gobernantes reabran lo que nunca debió cerrarse, el ferrocarril Ruta de la Plata.


                                    Abril 2016