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Medioambiente

Arboledas enfermas

Escrito por zamoraenverde 02-10-2014 en Medioambiente. Comentarios (1)

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Plátanos enfermos en la Avenida de Requejo.


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Arboleda sana, sin podar, en la avenida de Requejo.


Cualquier zamorano que mire con un mínimo de atención a los árboles plataneros (platanus hispánica) que jalonan nuestras principales calles, plazas y paseos, habrá podido apreciar que numerosos ejemplares presentan un estado lastimoso con todas sus hojas arrugadas y secas en pleno verano (la mejor época para disfrutar del verdor de su frondosidad). Un problema que no solo afecta a nuestra ciudad, ya que los plátanos de Salamanca, Valladolid, y otras ciudades supongo, también tienen esta enfermedad, que según los expertos se llama antracnosis. 

Pues ya han salido a la palestra algunos políticos del área y, sin entrar a valorar sus declaraciones, salta a la vista que aprovechando que el “Pisuerga pasa por Valladolid”, empiezan a cargar como suele ser costumbre contra los árboles, culpándoles de su enorme tamaño, del levantamiento de aceras por las raíces y del alto coste de los tratamientos y su agresividad, ya que se utilizan productos químicos nocivos para el medio ambiente. Así podemos ver y leer noticias como “El plátano de sombra deja de reinar en Valladolid” (El Norte de Castilla, 25 marzo 14), o “Un hongo provocado por la humedad ataca a los plataneros de la ciudad”  (La Opinión de Zamora, 26 julio 14), sin pararse a pensar o preguntar -según parece- a los verdaderos expertos, cuales son las causas que han provocado esta nueva situación.


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Plátanos en buen estado -no se podan- en la calle de Magallanes.


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Plátanos enfermos -que se podan todos los años- también en la calle Magallanes.


Yo, en mi humilde opinión, he venido aconsejando que estos árboles, que  son muy resistentes y longevos, deben plantarse suficientemente alejados de los edificios -o viceversa, si es el árbol el que está plantado antes- para evitar molestias (se aconseja entre 6 y 10 metros), con amplios alcorques, y suficientemente separados entre ellos para que puedan crecer sanos y llegar a alcanzar todo su  imponente porte (no como los plantados en la carretera de la Aldehuela, tan próximos que apenas pueden crecer); pero sobre todo, evitando las habituales podas tan brutales que los dejan sin la mayor parte de sus ramas, debilitándolos y aumentando así la posibilidad de que enfermen. Luego ya se sabe, un ser vivo enfermo como son estos árboles, están más expuestos a los ataques de esos y de otros hongos, como el oidio blanco. Un árbol sano en cambio, es mucho más resistente a cualquier tipo de enfermedades.

Esto que acabo de comentar se manifiesta claramente en los plátanos que tenemos en Zamora, y que cualquiera puede observar:

Los árboles que se han podado y/o desmochado de forma exagerada como los de la plaza de Viriato, los de la acera de los números impares de la Avenida de Requejo (entre Cardenal Cisneros y la Amargura) y los de la calle Magallanes que lindan con el Parque de León Felipe, por poner solo tres ejemplos, presentan un grado muy alto de dicha enfermedad.

En cambio, otros ejemplares que apenas se han podado, en esas mismas calles o en otras como los de Cardenal Cisneros o los de La Marina, presentan un aspecto vigoroso y completamente sano, o con una incidencia mínima de la enfermedad. ¿Algo tendrá que ver entonces, digo yo, esas formas de podar y desmochar los árboles? 


Arboleda de la Plaza de Viriato, que se poda cada año, enferma.


Por lo tanto, suplico a los responsables municipales que antes de sentenciar a un árbol que viene acompañándonos desde hace muchos años por la agradable sombra que nos proporciona además de otros notables beneficios, y de acudir a esos costosos y nocivos tratamientos, cumplan primero con las sencillas normas que necesitan para mantenerse fuertes y sanos, que son bien elementales como ya hemos visto, evitando sobre todo las podas innecesarias; Luego, si la enfermedad persiste, ya habrá ocasión de tomar otras medidas más drásticas, siempre contando con el criterio de los más expertos.  

Añado un enlace de opinión sobre talas, podas y otras malas acciones contra los árboles de Ramón Rodríguez Sanz, que publicóLa Opinión de Zamora (14-07-2007):

“Los árboles son sus enemigos” 

http://www.laopiniondezamora.es/secciones/cartaLector.jsp?pNumEjemplar=1951&pIdCarta=1916


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Arboleda en bastante buen estado en Cardenal Cisneros.


                                                  Octubre 2014

El silencio del río Duero

Escrito por zamoraenverde 31-01-2014 en Medioambiente. Comentarios (0)

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Así de frondosa y verde lucía la margen izquierda el pasado verano.


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Y así es como la han arrasado con las obras de “recuperación”, gastándose más de un millón de euros.


Cada vez son más las voces que se alzan contra actuaciones arbitrarias, como la que se ha llevado por delante sin el menor escrúpulo, la exuberante naturaleza de la margen izquierda del Duero a su paso por Zamora.

Ante tanto atropello institucional contra la naturaleza y contra el urbanismo tradicional de nuestras ciudades, y a falta de respuestas más contundentes de la gente como se vienen produciendo en otros lugares para bloquear las decisiones del poder tomadas en contra de la opinión pública, como las de…

Gamonal, en Burgos contra un bulevar y un aparcamiento subterráneo que conllevaba la desaparición de las plazas de aparcamiento en superficie de la calle Vitoria.

Parque Gezi, en Estambul (Turquía) contra la desaparición del parque para convertirlo en un centro comercial.

Parque Augusta, en São Paulo (Brasil) contra la especulación inmobiliaria.

Plaza del Grano, en León contra la desaparición del empedrado tradicional de cantos rodados.

Protestas en Hamburgo (Alemania) contra una reforma urbana.

Las resistencias del parque Gezi en Estambul, Hamburgo o Gamonal constituyen bloqueos a las prácticas espaciales neoliberales del urbanismo, pero para otras demandas sociales más importantes incluso, por supuesto también hay protestas:


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Manifestantes contra el Gobierno en Kiev. / T. P. (REUTERS)


Marea Blanca de protesta contra la privatización de la Sanidad Pública madrileña; El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha suspendido el plan privatizador de la gestión sanitaria de la Comunidad de Madrid provocando la dimisión del Consejero de Sanidad.

Marea Verde contra la Reforma de la Ley de Educación Wert, en toda España.

Movimiento de protesta antigubernamental en Kiev (Ucrania), que ha conseguido la dimisión del Gobierno en pleno, y la abolición de las leyes que recortaban las libertades cívicas. La lucha continúa en las calles de Kiev.

etc. etc.

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Otra vista de las obras, donde apenas han dejado algunos árboles.


En Zamora, una ciudad con una población envejecida, con la menor tasa de actividad económica del país, y un alto nivel de desempleo que obliga a la huída de muchos jóvenes a otros lugares en busca de trabajo, provocando con ello el mayor índice de despoblación de toda Europa; como decía pues, a los pocos zamoranos que vamos quedando, y a falta de esas otras formas de protestas más contundentes, nos queda la palabra; como la de un ciudadano con demostrada sensibilidad y respeto, Pedro Lucas del Teso -arquitecto- en el siguiente artículo publicado en “La Opinión” el pasado 24 de Enero:

"El silencio del río"

“Los trabajos avanzan con ritmo implacable gracias a las máquinas. Los árboles caen silenciosamente y al paisaje lo despojan de juncos y carrizos; ya no hay obstáculos entre la urbe y el río, ¿cuándo acaban de quitar? Mi hijo me pregunta para qué cortan todos estos árboles, y a mí me preocupa también la inmediatez de la nueva accesibilidad al agua.

La ribera izquierda del Duero a su paso por Zamora era hasta hace nada una cortina vegetal que defendía la naturaleza dentro de la ciudad y daba continuidad a la vida del río, enlazando los espacios protegidos para la biodiversidad a ambos extremos, ¡cuantas ciudades lo quisieran tener!.

Pocas quejas oí de la situación anterior, y sí mucho trajín de aves y animales diversos a lo largo del cauce por esta margen izquierda, que con sus islotes en el eje del río marcaba una vía acuática más natural, frente a la margen derecha más pegada a la ciudad.

No se nos explica a los ciudadanos ribereños, que disfrutábamos de una situación tan privilegiada, en aras de qué se hace todo esto. Si buscas en los documentos se da como verdad el que se va a producir un bien frente a no hacer nada: el bien primero, que el agua va a fluir sin obstáculos y poco más; El resto, supuestas mejoras ambientales en tierra firme. Y eso sí, un paseo.

Para nada se habla de la vida del río, de mejorar sus condiciones, su fauna, la razón de ser de su vegetación.

Zamora, tan descuidada casi siempre sobre estos aspectos de su protagonista principal, el Duero, tiene sin embargo aunque empolvada una normativa del río y sus márgenes, en la que se fijan zonas, usos y protecciones. Pues bien, no sé si por obvio ni siquiera se cita en el proyecto que guía esta actuación, y sin embargo, hay empeño en hacer lo contrario de lo que la normativa establece.

Cuando acabe todo esto, las máquinas se irán y solo quedará el vacío de lo desaparecido, y un nuevo paisaje urbanizado con su sendero “decoroso” para dar la vuelta a la ciudad y poder verla en todo momento, como si uno no pudiera alejarse ni por un instante de lo que le hace salir a despejarse.

Me temo que se irán también la garza huidiza, la cotidiana bandada de garcetas que sobrevolaban arriba y abajo por la mañana y al atardecer. Los patos que se asomaban desde los juncos con las primeras luces. La nutria que pocos hemos visto y que ya no tendrá dónde esconderse. Se irán los sonidos de lo natural tan cerca.

Esta orilla, la más concurrida por quienes querían recoger en lienzo o con la cámara el paisaje esquivo pero lleno de intensidad de la ciudad alzada tras la vegetación, ya no tendrán dónde buscar ese encuadre. Fue el marco preferido de nuestros fotógrafos y pintores, así como de algunas escenas de la película «El Sur», de las que nos sentíamos tan orgullosos.

A mi entender no se hace mejor ciudad quitándole a la naturaleza lo que es suyo, sino llegando a un pacto de buena vecindad con ella, basado en el respeto de lo que fortalece al más frágil, el río”.

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Lamentable estado de la margen izquierda tras el paso de las máquinas.


Para más información sobre la situación actual de la contestación ciudadana, os aconsejo el siguiente artículo titulado “De Tahrir a Gamonal: la calle global y el hacer la política” de Bernardo Gutiérrez y Pablo de Soto, publicado en eldiario.es, que podéis consultar en la siguiente página Web: 

http://www.eldiario.es/opinion/Gamonal-Burgos-15M-efectoGamonal-Gezi_Park-DirenGezi-VemPraRua-PasseLivre-PosMeSalto-derecho_a_la_ciudad-Hamburgo_0_221528212.html

Si lo que están arrasando da lástima y coraje, más miedo da lo que van a hacer, caminitos, mobiliario, plantación de arbolitos que nadie cuidará, etc. , y eso, en una zona que el río inunda cada vez con más frecuencia llevándose todo lo que pilla por delante.

 Febrero 2014


Ahora, la margen izquierda

Escrito por zamoraenverde 07-11-2013 en Medioambiente. Comentarios (0)


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Huellas de maquinaria pesada debajo del Puente de Piedra.


      No se  puede negar que la margen izquierda del Duero, objeto de las obras que acaban de comenzar, necesite de limpieza de basuras acumuladas, retirada de árboles caídos, más cuidados y alguna que otra mejora más, ya que apenas se le ha dedicado desde hace muchos años, la atención necesaria para un mantenimiento adecuado y constante. 

      Otra cosa es el momento elegido para hacerlo, en plena época de recortes brutales y mermas sociales tan vitales como el elevadísimo paro que sufrimos, la congelación o bajada de salarios, la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones, eliminación de becas, aumento del copago de medicamentos, etc. etc.; que nos vengan ahora, con lo que han denominado como “Recuperación de la margen izquierda del Duero” con un gasto de 1.087.000 €, me parece casi insultante. Además, como pueden llamarle "recuperación"  si lo que hacen es destruir la vegetación y la vida que el río ha creado a su paso?



Árboles y arbustos sanos talados y terreno arrasado cerca de las aceñas

Más árboles talados en Entrepuentes, a esto lo llaman recuperación.

    Dicho lo anterior y para entrar de lleno con la nueva intervención, he comprobado como, para empezar, están utilizando maquinaria pesada arrasando todo lo que se encuentran por delante, como elefantes en una cacharrería, y motosierras por doquier para talar cientos de árboles. Por supuesto que algunos necesitaban ser retirados porque ya se habían caído o incluso muerto, pero ¿cómo pueden talar tantos árboles y ramas sanos tratándose de un paraje natural de la ribera del río Duero?  Además, estos trabajos deberían realizarse principalmente a mano, para conseguir el respeto y cuidado necesarios, conservando todo lo que sea  posible.


Troncos de árboles sanos, mezclados con otros en mal estado


Desconozco qué es lo que van a hacer y cómo, pero por la experiencia de otras veces –y ojalá me equivoque- no va a quedar un solo arbusto en pie, como ya nos tienen acostumbrados, con el trato brutal que recibieron la isla de las Pallas y la margen derecha, “tapizada” después con ese césped tan poco ecológico y por supuesto, nada autóctono. Eso sí, quizás nos coloquen artilugios tan absurdos como las sombrillas metálicas que hay en Los Pelambres, mesas, bancos, papeleras, etc. como si no tuviésemos escarmiento suficiente al ver como otros equipamientos se los han llevado por delante las frecuentes crecidas del río. Si nos descuidamos y la Comunidad Europea no lo impide (aunque ya han tenido que modificar el proyecto inicial para ajustarlo a las exigencias que les impusieron desde Bruselas para su aprobación, muy bien no estaría), nos harán tremendas escolleras, hormigonarán caminos para paseos o carriles bici, plataformas para pescar, como si no fuese posible pescar como se ha hecho toda la vida, y otras lindezas por el estilo como podemos ver en el Parque de La Aldehuela, y una vez arrasada toda la vegetación que ha crecido de forma natural, nos plantarán ese césped que cuesta tanto de mantener por el consumo tan elevado de agua que necesita en una climatología como la nuestra, llenandonos el recorrido de señalizaciones e indicaciones; Todo muy del gusto de nuestros ediles, para saldar “esa deuda que teníamos con la margen del Duero”, según las declaraciones de la alcaldesa al diario La Opinión, que aunque tienen mucho de verdad en cuanto a la deuda se refiere, considero menos prioritaria esta intervención, que construir un Centro de Salud o un Centro Cívico por ejemplo, del que carecen en esa parte de la ciudad. Cuando no, emplear el escaso dinero (que procede de nuestros impuestos) en mantener pavimentos, aceras sin barreras arquitectónicas, alumbrado adecuado y de bajo consumo para los barrios, y hasta la restauración del Puente de Piedra, mucho más necesaria después de la chapuza que hicieron con la última pavimentación, y por el que deberán pasar necesariamente los vecinos del otro lado cuando se dirijan al centro caminando.


La moto-sierra talando un árbol sano en Los Pelambres


El árbol anterior tumbado ya para siempre


No sé lo que van a hacer, repito, aunque según las declaraciones del responsable de la Confederación Hidrográfica del Duero será “respetando el entorno” ; pero el comienzo no ha podido ser peor, como muestran las fotografías, así es que me asaltan numerosas y más que lógicas dudas del resultado final. Solo espero que los 900 árboles que han prometido plantar sean un porte adecuado, prendan bien y tengan el agua que necesitarán hasta hacerse adultos, y no se sequen el primer verano por falta de agua en una climatología tan seca como la que tenemos en Zamora, como ya ocurriera con los plantados en Las Pallas o en Valorio. Por cierto, ¿se han olvidado que un paraje natural, como indica la placa que señala la etapa 18 del camino natural “Senda del Duero”, y que aún podemos ver junto al Puente de Hierro, necesita también especies arbustivas?



Señalización de la Senda del Duero junto a las Aceñas de Cabañales.
Una cosa es lo que pubicitan y otra lo que hacen después.


Ya solo nos queda ver el resultado final cuando terminen, que mucho me temo será de un tremendo impacto en un medio natural tan sensible, como ha ocurrido recientemente con la rotonda tan inadecuadada del nuevo puente. Y esperar que el río Duero con el tiempo haga su labor de regenerar una vegetación que nos están robando en cuanto tienen la menor ocasión.

Solo una aclaración más para la señora alcaldesa, cuando justifica que estas obras son para evitar “que el río sea un elemento separador”, pues no lo entiendo, no creo que estas obras sirvan para unir nada, el río inevitablemente separa las dos orillas, y los puentes y las barcas sirven para unirlas ¿o no?


Más madera apilada de árboles talados y ramaje cortado



      Si de verdad quieren limpiar de escombros y trastos arrojados a la orilla del río, a muy pocos kilómetros aguas abajo, en la zona de Los Infiernos, encontramos todo tipo de restos depositados por gentes sin escrúpulos, que no respetan nada, como si se tratase de un vertedero; hasta desde el mirador de la carretera, podemos ver un enorme sofá como muestra la siguiente fotografía:


El paraje del Duero conocido como Los Infiernos, con desechos arrojados en sus márgenes.



"El río exclamaba: ¿Por qué le llaman limpieza si lo que hacen es destruir la vida que creó? 

Cada año el mismo ritual. El río crea, la administración destruye. Una de las cosas que también indignaba al río es que mucha gente paseaba por allí y nadie soltaba ni tan siquiera una exclamación de rabia. ¡Es que no ven que como estoy hermoso, es cuando en mis orillas crecen árboles y toda clase de animales me visitan!

¿No ven los frutos, las sombras y mi canto permanente?

¿No ven las sombras que se crean, los mil colores, las almecinas, las majoletas, las moras

¿No tienen ojos?"

De la web "Granada, por una nueva cultura del territorio":  http://www.otragranada.org/spip.php?article651


                                              Noviembre 2013