Antes y Ahora

Escrito por zamoraenverde 25-08-2010 en General. Comentarios (5)

 

 

ANTES Y AHORA

 

 

1.- Antes, el Parque de los Tres Árboles era así: 

 

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ANTES:
Impresionante fotografía del bosque de galería del río, con el ramal casi cegado.

Con ocasión de una cencellada, en el invierno de 1.992. 

 

 

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Otra fotografía del esplendor que el ramal del río tenía antes de la obras. 

En noviembre de 1.994

 

 

 

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La última barca de madera, varada enfrente del Club Náutico en otoño. 

 

 

     La semana pasada veía con cierta intranquilidad cómo estaban despojando las márgenes del río (una vez más), en la zona de Los Tres Árboles, de toda la vegetación que ha ido creciendo espontáneamente en sus orillas.

     Ésta vez eran los servicios de la Confederación Hidrográfica del Duero, que dependen directamente del Estado, los que deprisa y corriendo se pusieron a eliminar todo lo que ya estaba seco, pero también muchas ramas de árboles y arbustos verdes, con vida. Curiosamente y no sin sorpresa, veía que los árboles que llevan varios años muertos debido sobre todo a la falta de agua, no los tocaban y quedaban allí como testigos de lo que tuvo un mejor pasado. Luego me enteré por la prensa y más tarde porque bajé a presenciar las pruebas, que todas aquellas labores eran debido a la celebración del Campeonato de España de Maratón de Piragüismo.

     Que se retirase toda la hierba y numerosos cardos secos me parecía bien, pues sólo podían servir para que algún desalmado les prendiese fuego y nos quedásemos sin lo seco y sin lo verde, como en tantas desgraciadas ocasiones sucede en estos meses de caluroso verano.

     Pero cuando comprobé el resultado final de estos trabajos, con tramos absolutamente pelados, con la escollera vista, con árboles jóvenes y arbustos con muchas de sus ramas podadas, no pude por menos de sentir nostalgia por aquel paisaje que nos brindaba el río cuando nadie, afortunadamente, se ocupaba de él. Gratuitamente, pues así de generosa es la naturaleza, nos aportaba imágenes como las tres primeras que hoy he rescatado de mi álbum de fotografías. Incluso en invierno, la masa forestal que había era sencillamente impresionante. Aquí os las he traído para compartirlas con vosotros, unos para recuerdo de los que como yo, lo llegamos a conocer así, y otros que por no haberlo conocido, puedan hacerse una idea de lo estoy comentando: en éste caso, nunca mejor dicho, tres imágenes valen más que mil palabras.

     Luego, ya sabemos lo que nos llegó, vinieron los abundantes dineros europeos y con el rimbombante nombre de “Recuperación de las Márgenes del Duero”, sin el menor cuidado ni respeto por lo que allí había, metieron enormes máquinas, que como elefantes en una cacharrería, arrasaron con cientos de árboles, arbustos, juncales, etc. y  cambiaron las condiciones geofísicas del lugar, lo que más adelante provocó la muerte de numerosos árboles por falta del agua que antes sí tenían.

     Los miles de arbolitos nuevos que plantaron, y ciertamente fueron miles, se secaban una y otra vez por falta del agua de riego, imprescindible durante los tres primeros años de vida.

     Pero como el río tiene una capacidad de regeneración muy grande, hemos comprobado con satisfacción cómo han vuelto a nacer numerosos árboles, arbustos, y otras especies vegetales en sus orillas, que ahora las volvemos a ver reducidas a su mínima expresión por la celebración de esta prueba deportiva. ¿Es que no se pueden hacer las cosas de otra forma más respetuosa con la naturaleza?, ¿Han visto los organizadores cómo son los ríos por donde los ingleses practican el piragüismo? Muchas de las plantas cortadas no molestaban en absoluto y al final nos ha quedado un paraje que más parece un secarral que un bosque de galería del río.

     Cualquiera que haya bajado a ver el maratón de piragüismo este fin de semana, habrá podido comprobar el calor sofocante que todos pasábamos, en un lugar que debería haber sido fresco y verde, si se hubiesen tomado la molestia de regarlo convenientemente, en vez de tan seco y pelado. Sólo en las zonas de césped regado a diario se podía estar, pero ese era un espacio reservado para los deportistas.

     Pasó el Campeonato y volvemos a tener unas márgenes demasiado peladas, demasiado áridas, pero eso sí, con una isla de las Pallas repleta de árboles muertos, pues de esos nadie se ocupó y ahí siguen como testigos de aquella "obra" de la que algunos se sienten tan orgullosos.

     Otra ocasión en la que la naturaleza ha salido perdiendo, ésta vez frente al deporte, o mejor dicho, frente a la falta de respeto de quienes con excusa del deporte, esquilmaron el ya cambiado para siempre, paisaje de Los Tres Árboles.

     Mejor le hubiese ido al parque, si en vez de malgastar el dinero en esas exageradas podas (limpiar y desbrozar es otra cosa muy diferente), nos lo hubiesen mantenido en perfectas condiciones: lo que necesita es reforestación, limpieza de maleza y respeto, mucho respeto, pero eso parece que no se les ocurre.

     Los deportistas y también los espectadores se lo hubiéramos agradecido.

 

 

2.- Y ahora, nos lo han dejado así:

 

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AHORA:

El mismo ramal del río después de la obras de "Recuperación".

Con el bosque notablemente reducido, en una imágen del invierno de 2.008.

(Compárese con la primera fotografía).

 

 

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Márgenes completamente peladas después de los últimos trabajos (2.010) 

 

 

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Numerosos árboles muertos en la isla de Las Pallas.

Llevan años así, sin que ninguna Administración los retire y sustituya. 

 

 

... Hay que podar apresuradamente antes de que finalice el mes. ¿Por qué estos drásticos tajos, esta agresión a las plantas vivas?. Es como si la vida precisara continuamente de "cortes", de limitaciones. Con el manzano ya bien podado pienso en el "nada en exceso"...

 

(Extraído del libro "Tres Tratados de Armonía", de Antonio Colinas).

 

 

 

                                                          Agosto 2.010