Una insensatez por partida doble

Escrito por zamoraenverde 09-01-2014 en Urbanismo. Comentarios (0)

La avenida de los Reyes Católicos con su bulevar, calzadas adoquinadas y aparcamientos perfectamente compatibles, antes de la última insensatez.


Si nos resultaba incomprensible la decisión tomada por el Ayuntamiento -de forma totalmente arbitraria- de echar asfalto sobre el pavimento de adoquines de las calles Príncipe de Asturias y Reyes Católicos, acabando así con uno de los mejores pavimentos con los que contaba la ciudad, y que apenas necesitó ni requirió ninguna inversión para su mantenimiento en sus más de 50 años de existencia, despreciando la categoría ambiental y estética que aportaba a la mejor zona urbana de la ciudad moderna, tanto por su arquitectura como por su urbanismo; Pues parafraseando al refranero popular “si no queréis caldo tomar dos tazas” y abusando de su mayoría absoluta, nos han privado en el mismo golpe, de unas 200 plazas de aparcamiento en superficie en unas calles que no solo no planteaban ningún problema, sino que además resultan muy necesarias tanto para los usuarios de la zona, como para aliviar el intenso uso de otras zonas próximas.


La arboleda que se llevó por delante la construcción del desafortunado aparcamiento subterráneo, que ahora quieren fomentar con medidas tan absurdas.


Si la absurda decisión de echar asfalto sobre los adoquines fue contestada por todos los grupos políticos de la oposición municipal, colectivos ciudadanos y  algunos particulares, entre los que me encuentro, preocupados todos por el nulo respeto y la falta de sensibilidad que muestran quienes nos gobiernan, la supresión de las plazas de aparcamiento, ha provocado tambén la creación de una “Iniciativa ciudadana por la Avenida Príncipe de Asturias” para la recogida de firmas con el fin de recuperar las plazas de aparcamiento gratuito y el sentido único de circulación.

Resulta paradójico que los argumento utilizados por el Ayuntamiento para asfaltar la calle sean las quejas de unos vecinos, que ni existen ni están registradas por lo tanto en ninguna petición, y en cambio desprecien olímpicamente las cerca de 6.500 firmas recogidas ya, para recuperar las plazas de aparcamiento, con el simplón argumento de que “la decisión está tomada y no hay marcha atrás”. Esperemos que no haya necesidad de recurrir a quejas más contundentes, como ha ocurrido en Burgos estos días por un asunto similar.


La avenida Príncipe de Asturias, con su pavimento de adoquines y el aparcamiento perfectamente ordenado, antes de la absurda decisión de convertirla en doble dirección.


El resultado es una calle de aspecto desértico y fea, sin apenas circulación (foto tomada a las 12 horas de un día laborable)


Analizando esta doble insensatez, he llegado a las siguientes conclusiones:

Que la justificación dada por el Ayuntamiento de que los escasísimos vecinos que hay en esa zona (apenas hay dos edificios de viviendas), hayan presentado quejas sobre ruidos provocados por la rodadura de los vehículos, es falsa.   

Que la decisión de asfaltar un pavimento de esas características, parece más bien que se ha adoptado para proporcionar trabajo a la empresa que se dedica a asfaltar.

Que los aparcamientos en superficie existentes hasta el nefasto asfaltado, eran muy útiles  y no provocaban ningún inconveniente urbano.

Que la decisión de suprimir las plazas de aparcamiento, igualmente se ha tomado para favorecer el uso –previo pago, eso sí- del aparcamiento mal planificado frente al Clínico, explotado por una empresa privada, y que se llevó por delante el característico bulevar de ese paseo, con su arboleda y su elegante diseño. 

Que tan arbitrarias decisiones han sido tomadas sin consenso alguno, en contra de la opinión pública y con el oscuro objetivo de favorecer intereses particulares.

Que lejos de haber mejorado las calles, las han vulgarizado, “desertizado” y han provocado un problema donde antes no lo había, suponiendo una privatización encubierta de espacios públicos que nos pertenecen a todos los ciudadanos.

Que las manifestaciones del concejal de obras -con cara de no creérselo, por cierto- para justificar lo injustificable argumentando necesidades artificiosas, no convencen a nadie: ¿Qué beneficio aporta dotar de doble dirección a un tramo de Príncipe de Asturias, al que solo se puede acceder desde el carril lateral de Cardenal Cisneros, si para ello hay que pasar antes y obligatoriamente por la avenida de Requejo? ¿no es más lógico continuar por dicha avenida para subir a la zona del Clínico?  


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Pavimento de adoquines en proceso de reparación de sus juntas, en la calle Alfonso XII, de Sevilla. Mientras otras ciudades los conservan, aquí los cubren con asfalto.


Pues bien, con estas absurdas decisiones lo que han conseguido es lo siguiente:

Enfadar a la ciudadanía: vecinos, usuarios del Hospital y centros educativos. Que tomen nota quienes toman decisiones en contra de los ciudadanos, lo que está ocurriendo en Burgos: los graves disturbios provocados por las protestas de los vecinos de Gamonal, con numerosos destrozos y 17 detenidos durante la manifestación en contra del proyecto municipal de construir un aparcamiento subterráneo en la calle de Vitoria. 

Gastar un dinero que no tenemos, en época de profunda crisis.

Encarecer el mantenimiento de las calles (el asfalto hay que reponerlo cada 2 ó 3 años).

Perjudicar el funcionamiento de la ciudad, pues el mejor aparcamiento es el de superficie, cuando no molesta como en este caso.

Deteriorar ambientalmente la zona de mayor interés arquitectónico del pasado siglo que tenemos en la ciudad.

Que se les vea el plumero un poco más, si cabe.

Mientras tanto, hay numerosas calles con el asfalto hecho una auténtica pena, como es el caso del Puente de Hierro, de Jiménez de Quesada, etc. etc.

Otras calles continúan con unos aparcamientos totalmente desorganizados sin que nadie les preste la menor atención, como el de Candelaria Ruiz del Árbol, Leopoldo Alas Clarín, Víctor Gallego o Puerta Nueva, permitiendo aparcar en batería estrangulando el ancho de calles y aceras, o como ocurre con la ampliación de la caótica calle Corbeta, tolerando aparcar a ambos lados, cuando está configurada para aparcar solamente en el de los números pares. 


Estado en que se encuentra el asfalto del Puente de Hierro en la actualidad (foto tomada de una publicación de Facebook)


 

Aparcamiento en batería estrangulando la calzada y las aceras de la calle Candelaria Ruiz del Árbol.


Pero no vamos a sorprendernos de algo que, por desgracia, está siendo la tónica general de nuestro maltratado país, como podemos leer en el juicioso artículo del periodista  Joaquín Rábago, publicado en La Opinión el pasado 6 de enero, titulado “Pero ¿qué ha pasado aquí?, del que transcribo los siguientes párrafos:

“Nuestra piel de toro está marcada por las cicatrices de un urbanismo salvaje y feo, y las más de las veces además insensato. Es la pregunta que uno se hace día sí y otro también al leer las informaciones que aparecen en la prensa sobre políticos municipales de todas las ideologías – si es que tienen alguna aparte de su más que evidente codicia– imputados por corrupción, casi siempre vinculada al urbanismo”.

Artículo que acaba así: “Y lo peor del caso es que la mayoría de los responsables – políticos o empresarios– no llegarán a responder, como esa ex alcaldesa, ante la justicia. Y volverán además a las andadas a la primera ocasión que se les presente porque la codicia no tiene límites y aquí parece que nadie escarmienta”.

Termino con una sugerencia, para los que están en contra y los escépticos sobre el mantenimiento del adoquín de piedra, recomendándoles las siguientes webs:

http://zamoraenverde.blogspot.es/1286210700/adoquines/

http://www.stoneplus.es/productos-adoquin.htm

                        Enero 2014


Pasados dos meses tras la eliminación por el ayuntamiento, de las plazas de aparcamiento en Príncipe de Asturias, por una falseada necesidad de crear dos sentidos de circulación, así transcurren, un día sí y otro también, los dos carriles: el de siempre lleno de coches,  y  el otro vacío; ¿Era necesario perjudicar con este absurdo cambio, tanto a los vecinos como a los usuarios del Campus?



                                               

                                                        Febrero 2014