zamoraenverde

zamora

Ruta de la Plata, el tren que perdió Zamora

Escrito por zamoraenverde 11-04-2016 en Infraestructuras. Comentarios (0)

       El año pasado se cumplieron 30 años de la desastrosa noticia para el oeste español, del cierre de la línea ferroviaria  Ruta de la Plata. Un ferrocarril de viajeros y mercancías que empezó a funcionar en 1893 uniendo Plasencia con el Empalme-Hervás de 55,73 kilómetros, y en los años siguiente los tramos Hervás Béjar, Béjar-Salamanca, y Salamanca-Astorga pasando por Zamora, hasta completar con este último en julio de 1896 un trazado de 347,72 kilómetros que conexionaba más de 40 estaciones. Un servicio de vital importancia que al igual que Extremadura, el antiguo reino de León con Zamora incluida, también perdieron.


Estación de ferrocarril de Zamora

      El ferrocarril de Plasencia a Astorga, se pensaba en nuestro mal comunicado oeste, abriría otros mercados entre ellos los de Castilla, y los aceites, sin igual en España por su delicado gusto y clasificación, especialmente los de Sierra de Gata y la Vera, podrían presentarse con abundancia en las plazas de Valladolid y Salamanca, que en aquel tiempo se hacía con exportación lenta e insignificante por algunos arrieros que imponían la ley a nuestros cosecheros.

     En los 100 años de vida, pasó por diferentes avatares, terminando en 1941 incorporándose a Renfe.  En 1984 Renfe se encontraba en quiebra técnica, pues el déficit total de la compañía de ese ejercicio pasaba de los 231.000 millones de pesetas. El Consejo de Ministros del 30 de septiembre de ese año propone el cierre de unos 3.000 km de vías. Unas se cerrarían al tráfico de viajeros, otras al de mercancías y las restantes a los dos tráficos. Como la soga se rompe siempre por el punto más débil, las línea Ruta de la Plata y muchos de sus servicios se encontraban en el punto de mira.

       Lo único ¿positivo? de lo acordado en el Consejo de Ministros fue que si las comunidades autónomas consideraban que las líneas o servicios propuestos para el cierre eran consideradas de interés general, podrían evitar la catástrofe estableciendo los oportunos convenios con Renfe. Extremadura y Andalucía así lo hicieron, pero Castilla-León no, por lo que la línea Palazuelo, (antes Plasencia) a Astorga, de 348 km, fue cerrada al tráfico de viajeros el 1 de enero de 1985, permaneciendo abierta al servicio de mercancías otros 10 años más. La falta de mantenimiento, y el desvío de tráfico por otras líneas, la condenó al cierre total.

        Con este cierre, el 1 de enero de 1985, se suspendieron los siguientes servicios de viajeros:

  • Los regionales correspondientes al trayecto Zafra-Llerena.
  • Ter Sevilla-Cáceres.
  • Automotor Sevilla-Badajoz
  • Ter Ruta de la Plata Gijón-Sevilla.
  • Rápido Bilbao-Cáceres.

        Estas acciones supusieron un duro golpe al ferrocarril del oeste, pues se cortaba  “la transversal”. Cualquier extremeño por ejemplo, que pretendiese trasladarse en ferrocarril hasta Salamanca o Zamora tendría que hacerlo a través de Madrid, con el consiguiente incremento en el tiempo de viaje y en el precio del billete, en una época en la que la carretera N-630 tenía un difícil y peligroso trazado para la circulación de vehículos. Y todo ello por considerar no rentable la línea, primero el Estado y después el gobierno regional de Castilla y León.

Viaducto del ferrocarril Ruta de la Plata, cruzando el Duero en Zamora, hoy totalmente abandonado.


          Pero ¿qué es lo que ha ocurrido mientras tanto desde entonces en nuestro maltratado país? pues ni más ni menos, que con el espejismo provocado por la abundancia de los fondos europeos, la megalomanía de algunos dirigentes políticos y/o la corrupción de otros, se han dilapidado miles de millones de euros en obras faraónicas innecesarias, algunas terminadas pero infrautilizadas, otras paralizadas a medio hacer y unas cuantas -las  peores- terminadas pero sin haberse estrenado, ni hasta la fecha ni posiblemente en muchos años o quizás nunca. Valgan como ejemplo las siguientes "perlas nacionales":

Pabellón Reyno de Navarra, un edificio de la comunidad Navarra de 60 millones de euros sin utilizar.

Aeropuerto de Castellón, promovido por el megalómano ex-presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, en el que se han gastado ni más ni menos que 150 millones €.

Pista de Esquí Seco en Valladolid, promovida por la Junta de Castilla y León, con una inversión de 12 millones de €.

Ciudad de la Luz de Alicante, con una inversión de 274 millones, promovida por la Generalitat Valenciana.

Aeropuerto de Ciudad Real, con una inversión de capital público y privado de 1.000 millones de €.

Parque de la Historia y el Mar, en San Fernando (Cádiz), promovido por el Ayuntamiento con una inversión de 10 millones de €.

Autopistas radiales a Madrid, como las R3 y R5 (1.500 millones) que no han cumplido ni una de sus previsiones.

La autopista Madrid Toledo, que ha terminado en concurso de acreedores.

La autopista T-4 Barajas, con una deuda de 227 millones.

El ruinoso tranvía de Vélez- Málaga, con 2,2 millones de deuda.

El tranvía de Parla (Madrid), calificado como "La gran chapuza", en un Informe del Tribunal de Cuentas que señala que el gobierno no realizó estudios previos sobre su implantación frente a otros medios alternativos.


La ciudad de la Cultura de Galicia, capricho megalómano de Manuel Fraga, que se encuentra paralizado.

Ciudad de las Artes y las Ciencias, de Valencia, en la que se han invertido 1.281 millones de €, con una escasísima actividad.

Caja  Mágica de Madrid, que costó 300 millones y se usa durante un campeonato al año.

Nuevo Estadio de Valencia, con 547 millones de deudas, que se encuentra paralizado a medio hacer.

Metropol Parasol en Sevilla, con una inversión de 86 millones.

Torres IN TEMPO, doble rascacielos de Benidorm, del que solo se ha vendido un 40 %.

Línea 9 del Metro de Barcelona, una de las inversiones más costosas de Cataluña, para 47 km de trazado.

Metro de Sevilla, con una inversión de 658 millones de euros, de más que dudosa rentabilidad.

Edificio Creación de las Artes, de Alcorcón (Madrid), con una inversión de 130 millones, cuyas obras están paralizadas, habiendo construido el 70 %.


Estado en que se encuentra el nuevo Estadio de Valencia desde que se paralizó en 2009


              Pues saquen ustedes la conclusión, cerramos líneas de ferrocarril como la Ruta de la Plata que comunicaba numerosas localidades a lo largo de su recorrido, que son las que se potencian en los países más avanzados de nuestro entorno, y dilapidamos miles de millones de euros en obras que en el mejor de los casos están en funcionamiento con una rentabilidad social mínima.

              Sí, algunos me dirán que ahora tenemos el AVE, pero el AVE que pasa por Zamora señores, es un tren para largas distancias, que une principalmente Madrid con Galicia, ¿qué pasa con el transporte por ferrocarril de Norte a Sur en el deprimido y empobrecido Oeste español? 

             Yo solo deseo y pido, que una vez que se aclaren las turbias aguas que la corrupción y la injusta crisis económica han provocado, vuelva la sensatez olvidando la despreciable cultura del pelotazo, y los nuevos gobernantes reabran lo que nunca debió cerrarse, el ferrocarril Ruta de la Plata.


                                    Abril 2016





Trece meses después

Escrito por zamoraenverde 04-02-2016 en General. Comentarios (0)

       Han pasado ya trece meses desde que escribí el último post "Despedida sin cierre", y desde entonces algunas cosas importantes han pasado en la ciudad, como la conclusión de la autovía Zamora Benavente o llegada del AVE. Pero sobre todo, el cambio de  gobierno en el Ayuntamiento, pasando de manos del PP con su mayoría absoluta a un gobierno de coalición Izquierda Unida - PSOE, recibiendo así el PP un castigo inesperado por estos lares, debido sobre todo a la pésima gestión llevada a cabo en contra de los intereses de los ciudadanos, un resultado merecido en mi humilde opinión, pues apenas contaron con la participación ciudadana, y la ciudad está peor aún que cuando llegaron: más despoblada, peor cuidada, sin apenas trabajo para la juventud, una demografía envejecida, y en lo urbano, con un casco antiguo cada vez más deshabitado con numerosos edificios, viviendas y locales vacíos, un PGOU descabellado, sin resolver el Museo de Lobo, el Parque de Bomberos, la sede de la Policía Municipal, o el desastre del fallido Centro de Congresos, por mencionar solo algunas promesas pendientes.


Cuesta de San Cipriano, con pintadas permanentes.


       Por eso, los ciudadanos hemos puesto todas nuestras esperanzas en la nueva corporación, aunque conscientes de las dificultades económicas por las que atravesamos, dificultades que impedirán llevar a cabo muchos de los proyectos que se necesitan, pero confiados en que de ese cambio tan radical surja una gestión participativa, transparente, honesta, respetuosa y decidida, para corregir todos los desmanes que se han producido en las últimas décadas.


El Puente de Piedra, necesitado de una restauración y recuperación urgente.


      Hace unos pocos meses hemos tenido la pésima noticia de la negativa de la Junta de Castilla y León para declarar Bien de Interés Cultural el Puente de Piedra. Decisión nefasta para nuestra ciudad, en la que hubo un injusto e incomprensible voto decisivo en contra, el de Rosa Valdeón, negándole así a Zamora lo que ella mismo había pedido cuando era alcaldesa. Por lo tanto, ni expediente de Bien de Interés Cultural ni partida en los presupuestos de 2016 destinada a la consolidación y restauración urgente del Puente de Piedra. Ver para creer.

    La nueva corporación a empezado a andar, y es cierto que ya se ven otras maneras de hacer las cosas, también es cierto que con más voluntad que medios, pero eso no debe servir como justificación; Hay que sacar fuerzas de flaquezas para centrarse en los problemas más acuciantes y no dejar pasar el tiempo, pues cuatro años vuelan pronto, y los ciudadanos no entenderíamos que las cosas continuaran más o menos igual al final del mandato.

    Hay mucho por hacer, y no todo lo que se necesita requiere altos presupuestos: me refiero a un cambio de actitudes, de la forma de ejercer la gestión de las diferentes concejalías, corrigiendo problemas enquistados como la actualización de los planes urbanísticos, la gestión del arbolado, parques y jardines, solucionar la caótica recogida de residuos urbanos, limpieza de calles, paseos y edificios, conseguir un plan urgente para revitalizar el casco antiguo, el Mercado de Abastos, el agujero de la Universidad Laboral, el Museo de Baltasar Lobo, promocionar el pequeño comercio con ayudas, proceder a una revisión total de la movilidad urbana, aparcamientos, aceras, terrazas, pasos de peatones, retirando el equipamiento inútil que no sirve más que para estorbar y afear, etc. etc. como ya he ido describiendo en los diferentes artículos publicados. 


Casa del Guarda en el bosque de Valorio, que sigue sufriendo maltrato institucional.


       Por eso, y sin querer ser reiterativo, aunque no queda más remedio pues muchos asuntos parece que siguen enquistados, voy a continuar "denunciando" con mi mejor intención, todo aquello que considero debe ser corregido, con la premisa principal de que no requiera grandes partidas presupuestarias. Aportando mi grano de arena desde este blog, para que Zamora vuelva a recuperar la ilusión, mejorando la vida de todos sus ciudadanos, sin olvidar el deseo de que regresen todos aquellos que se han visto obligados a emigrar en contra de su voluntad.

      Como nos relata García Márquez en su magnífica novela "El amor en los tiempos del cólera", refiriéndose a una ciudad colombiana, donde se desarrolla la novela:

      "El doctor Juvenal Urbino queria sanear el lugar, queria que hicieran el matadero en otra parte, que construyeran un mercado cubierto con cupulas de vitrales como el que habia conocido en las antiguas boquerias de Barcelona, donde las provisiones eran tan rozagantes y limpias que daba lástima comérselas. Pero aún los más complacientes de sus amigos notables se compadecían de su pasión ilusoria. Asi eran: se pasaban la vida proclamando el orgullo de su origen, los méritos históricos de la ciudad, el precio de sus reliquias, su heroismo y su belleza, pero eran ciegos a la carcoma de los años. El doctor Juvenal Urbino, en cambio, le tenia bastante amor para verla con los ojos de la verdad".


                                                   Febrero 2016 

Cada vez nos dejan menos plazas de aparcamiento

Escrito por zamoraenverde 01-07-2014 en aparcamientos. Comentarios (0)

Uno de los problemas que tiene el centro de Zamora es la escasez de plazas de aparcamiento en superficie; pues bien, cada vez que hacen una obra, renovación o cambio en alguna calle nos van reduciendo el número de plazas, con lo que el problema se va agravando cada vez más. 

Después de echar a los ciudadanos de vivir en el centro (que se encuentra dramáticamente despoblado) hacia la periferia o pueblos cercanos, lo que implica la necesidad de tener que utilizar el coche para realizar cualquier actividad en la ciudad, no se entiende como puede estar tan mal organizado el tráfico y las zonas de aparcamientos tan necesarias a nivel de calle; y no me refiero a las estrechas calles del casco antiguo, sino al ensanche. 

La ciudad es de todos, pero cada vez se privatiza más su utilización, creando desigualdad e incomodidad para el resto de ciudadanos. Algunos casos son totalmente necesarios, como entradas a garajes, usos sanitarios, paradas de autobuses, edificios públicos, etc. pero en otros casos hay que valorar muy bien cada situación para intentar mejorar el uso común y compartido.

Motivos de reducción de plazas de aparcamiento para todos los usuarios:

1.- Modificar calles de sentido único por doble sentido, como la recientemente realizada en Príncipe de Asturias, habiendo perdido más de 120 plazas sin ninguna necesidad, a no ser la de favorecer el uso del aparcamiento subterráneo del Clínico, en contra de la opinión de los ciudadanos:

“La plataforma de Príncipe de Asturias quiere un solo sentido para la calle

El promotor de 6.000 firmas para recuperar las 120 plazas eliminadas en la vía se siente «engañado» por los populares” (La Opinión 25 de junio 2014)

Eliminación de plazas en los dos lados de Príncipe de Asturias por crear doble sentido sin ninguna necesidad.

2.- Excesivas plazas reservadas para Taxis, que se ven desocupadas la mayor parte del día (y por supuesto, de la noche).

Nueva parada de Taxis en Las Tres Cruces, tras asfaltar los adoquines.


Plazas ocupadas por contenedores en Cardenal Cisneros.


Plazas ocupadas por terrazas de verano y contenedores en Lope de Vega


Nueva zona de carga y descarga en Las Tres Cruces


Tramo de la calle Amargura con dos carriles y sin plazas de aparcamiento, aunque con coches y camiones aparcados.


Cruce retrasado en Pablo Morillo, lo que provoca molestias para los peatones, pérdida de plazas y mal aparcamientos.


Peatonalización excesiva por culpa de una falsa justificación debida a la construcción de algunos aparcamientos subterráneos como es el caso del realizado en Reyes Católicos, una calle donde se puede aparcar a ambos lados en toda su longitud excepto en el tramo del nuevo Aparcamiento. 

Eliminación de plazas en superficie por la construcción de parking subterráneo en Reyes Católicos.


Plaza de las Milicias sin ordenar.


Nueva zona de aparcamiento reservado para minusválidos en Las Tres Cruces (vacío).


Un problema muy serio, que hemos sufrido intensamente durante las pasadas fiestas de San Pedro, cuando ha sido misión imposible encontrar aparcamiento ni siquiera en los parking subterráneos.

Por todo lo expuesto, considero que se debería hacer un replanteamiento profundo tanto del tráfico rodado como de las plazas de aparcamiento de toda la ciudad, para intentar corregir, mejorar y minimizar casos como los señalados. 

Modelo de organización de cruce, elaborado por Arquitecture Lab


                                          Julio 2014


Regeneración urbana para Zamora

Escrito por zamoraenverde 06-06-2014 en Urbanismo. Comentarios (0)




      Tras los desmanes y desastres acaecidos en la mayoría de ciudades españolas -también en Zamora- en las últimas décadas, que se han llevado por delante parte del tejido y la vida de los centros y barrios urbanos, el comercio minorista, los mercados, plazas, paseos y jardines, la forma de vida tradicional, etc. etc., mediante una expansión tan irracional como especulativa que no ha hecho más que crear enormes problemas de circulación y aparcamiento, además de encarecer el coste de mantenimiento, como he puesto de manifiesto a lo largo de los 5 años que lleva ya este blog, ha llegado el tiempo de pararnos a reflexionar y empezar una nueva era centrada en la regeneración urbana integral.

      Para ello, como no soy experto en la cuestión, voy a permitirme recomendaros que leáis el siguiente artículo escrito por María Toro, arquitecta del Ministerio de Cultura (España) para que nos vayamos poniendo las pilas también en Zamora.

¿Qué es la Regeneración Urbana Integral?

Por María Toro Martínez  [@estudioatope] — Martes, 8 de octubre de 2013 

      “El término Regeneración Urbana Integral se define como tal en la Declaración de Toledo de 2010 como la consecución de un desarrollo urbano más inteligente, sostenible y socialmente inclusivo”. Dicha Declaración nace de un encuentro entre diferentes responsables ministeriales en materia de Desarrollo Urbano de la Unión Europea, donde queda patente que tras la burbuja inmobiliaria y el consecuente contexto socioeconómico en el que nos encontramos, son las ciudades existentes las que han de asumir nuevos modelos de desarrollo para abordar la regeneración de sus barrios desde una perspectiva integrada. Esto significa que no sólo se tendrán en cuenta aspectos urbanísticos y arquitectónicos, sino que tendrán la misma importancia y se trabajarán al mismo nivel otros muchos como los sociales, culturales, medioambientales y económicos.

      Bruno Latour expone que no se conocen objetos que existan simplemente como objetos acabados, sin formar parte de una vida colectiva. Este concepto se puede trasladar a la Regeneración Urbana Integral, ya que la ciudad no puede entenderse como la suma de elementos aislados (edificio, calle, vegetación,…), sino que son las personas y el contexto las que dan sentido a este soporte físico. Todo esto, tejido y entrelazado, es lo que conforma la ciudad.

      Actualmente, son numerosos los colectivos (tanto arquitectos como otras disciplinas) que, conscientes de la importancia de englobar todas las dimensiones anteriormente mencionadas, están trabajando en procesos colaborativos y participativos para la rehabilitación de zonas deterioradas y/o desfavorecidas. Uno de los ejemplos pioneros sobre regeneración urbana integral, es el Barrio de la Mina en Sant Adriá del Besós (Barcelona). Este barrio fue uno de los polígonos construidos entre 1960 y 1970 para realojar los núcleos chabolistas creados por los inmigrantes llegados durante el desarrollismo franquista. Desde su creación estuvo gravemente desurbanizado y desequipado, sumiéndose poco a poco en un proceso de degradación que lo transformó en un foco de delincuencia y marginalidad. A partir de los años 80 hubo sucesivos intentos de hacer frente a estos problemas, pero sin un objetivo coherente ni en el ámbito social ni en el urbanístico. Uno de estos intentos consistió en intentar rehabilitar el barrio mediante la introducción de nuevos equipamientos, como el centro cívico La Mina (Enric Miralles y Carme Pinós). Ésta, como otras, resultó ser una operación puntual basada en consideraciones meramente arquitectónicas y estéticas, ajenas a la problemática social del barrio. Además, estos edificios suelen atraer grandes masas de gente en espacios de tiempo relativamente breves, así que para que funcionen es fundamental encontrar otros usos mínimamente proporcionados para que puedan aportar gente a otras horas del día y  sostener los usos intensivos.

      Es el proceso iniciado en 1996 para la puesta en marcha del Fórum de las Culturas de Barcelona 2004, el que favorece la transformación integral del barrio al incluirlo dentro de su plan de acción. A diferencia de anteriores intervenciones, esta vez se tratan de forma conjunta las dimensiones social, urbanística y ambiental, de tal forma que la marginalidad es gestionada desde todas ellas:

      Marginalidad espacial: poca conectividad del barrio con su entorno. // Se intenta fomentar esta conexión trabajando tanto las continuidades viarias como potenciando usos que generen movimiento e intercambio. Esta estrategia está íntimamente relacionada con lo expuesto por Jane Jacobs (1961) acerca de salvar o mejorar conjuntos: “el objetivo debería ser coger esos conjuntos, esas manchas sobre la ciudad, trenzarlas sobre el tejido urbano, y en ese proceso reforzar el tejido que lo rodea”.

      Marginalidad dotacional local: déficit de servicios y dotaciones que únicamente cubrían las necesidades del sector. Mediante la inclusión de equipamientos al servicio de toda la ciudad (biblioteca y universidad), se favorecen los flujos urbanos entre distintas áreas. También se generó un espacio público cualificado para que los vecinos sintieran de nuevo el barrio como suyo y se reapropiaran de estos espacios.

       Marginalidad social y económica: alto nivel de pobreza y exclusión, desarrollo económico débil y alto nivel de desempleo ligado al fracaso escolar.  El objetivo fue generar una economía diversificada, local e integrada en el contexto del barrio. Se promovió en todo momento el contacto entre todos los agentes que participan en el acto de hacer ciudad, especialmente con los vecinos, que desconfiaban de cualquier acto que proviniera de la administración.

      En España, y durante mucho tiempo, tanto arquitectos como instituciones se han olvidado de una parte fundamental de la arquitectura: las personas. En esta nueva estrategia de intervención que es la Regeneración Urbana Integral, se debe tener muy presente que ciudad y ciudadanos deben ser un todo inseparable, facilitando la participación ciudadana y fomentando la innovación social. “Una ciudad creativa es una ciudad que tiene un sueño”, Jaime Lerner (2009)”.

1012329-143729515823416-1513179214-n.jpg

Jardín y escultura de Coomonte desaparecidos de la plaza de Castilla y León.



                                                  Junio 2014

Ahora, la margen izquierda

Escrito por zamoraenverde 07-11-2013 en Medioambiente. Comentarios (0)


nov-13-10-.jpg

Huellas de maquinaria pesada debajo del Puente de Piedra.


      No se  puede negar que la margen izquierda del Duero, objeto de las obras que acaban de comenzar, necesite de limpieza de basuras acumuladas, retirada de árboles caídos, más cuidados y alguna que otra mejora más, ya que apenas se le ha dedicado desde hace muchos años, la atención necesaria para un mantenimiento adecuado y constante. 

      Otra cosa es el momento elegido para hacerlo, en plena época de recortes brutales y mermas sociales tan vitales como el elevadísimo paro que sufrimos, la congelación o bajada de salarios, la pérdida de poder adquisitivo de las pensiones, eliminación de becas, aumento del copago de medicamentos, etc. etc.; que nos vengan ahora, con lo que han denominado como “Recuperación de la margen izquierda del Duero” con un gasto de 1.087.000 €, me parece casi insultante. Además, como pueden llamarle "recuperación"  si lo que hacen es destruir la vegetación y la vida que el río ha creado a su paso?



Árboles y arbustos sanos talados y terreno arrasado cerca de las aceñas

Más árboles talados en Entrepuentes, a esto lo llaman recuperación.

    Dicho lo anterior y para entrar de lleno con la nueva intervención, he comprobado como, para empezar, están utilizando maquinaria pesada arrasando todo lo que se encuentran por delante, como elefantes en una cacharrería, y motosierras por doquier para talar cientos de árboles. Por supuesto que algunos necesitaban ser retirados porque ya se habían caído o incluso muerto, pero ¿cómo pueden talar tantos árboles y ramas sanos tratándose de un paraje natural de la ribera del río Duero?  Además, estos trabajos deberían realizarse principalmente a mano, para conseguir el respeto y cuidado necesarios, conservando todo lo que sea  posible.


Troncos de árboles sanos, mezclados con otros en mal estado


Desconozco qué es lo que van a hacer y cómo, pero por la experiencia de otras veces –y ojalá me equivoque- no va a quedar un solo arbusto en pie, como ya nos tienen acostumbrados, con el trato brutal que recibieron la isla de las Pallas y la margen derecha, “tapizada” después con ese césped tan poco ecológico y por supuesto, nada autóctono. Eso sí, quizás nos coloquen artilugios tan absurdos como las sombrillas metálicas que hay en Los Pelambres, mesas, bancos, papeleras, etc. como si no tuviésemos escarmiento suficiente al ver como otros equipamientos se los han llevado por delante las frecuentes crecidas del río. Si nos descuidamos y la Comunidad Europea no lo impide (aunque ya han tenido que modificar el proyecto inicial para ajustarlo a las exigencias que les impusieron desde Bruselas para su aprobación, muy bien no estaría), nos harán tremendas escolleras, hormigonarán caminos para paseos o carriles bici, plataformas para pescar, como si no fuese posible pescar como se ha hecho toda la vida, y otras lindezas por el estilo como podemos ver en el Parque de La Aldehuela, y una vez arrasada toda la vegetación que ha crecido de forma natural, nos plantarán ese césped que cuesta tanto de mantener por el consumo tan elevado de agua que necesita en una climatología como la nuestra, llenandonos el recorrido de señalizaciones e indicaciones; Todo muy del gusto de nuestros ediles, para saldar “esa deuda que teníamos con la margen del Duero”, según las declaraciones de la alcaldesa al diario La Opinión, que aunque tienen mucho de verdad en cuanto a la deuda se refiere, considero menos prioritaria esta intervención, que construir un Centro de Salud o un Centro Cívico por ejemplo, del que carecen en esa parte de la ciudad. Cuando no, emplear el escaso dinero (que procede de nuestros impuestos) en mantener pavimentos, aceras sin barreras arquitectónicas, alumbrado adecuado y de bajo consumo para los barrios, y hasta la restauración del Puente de Piedra, mucho más necesaria después de la chapuza que hicieron con la última pavimentación, y por el que deberán pasar necesariamente los vecinos del otro lado cuando se dirijan al centro caminando.


La moto-sierra talando un árbol sano en Los Pelambres


El árbol anterior tumbado ya para siempre


No sé lo que van a hacer, repito, aunque según las declaraciones del responsable de la Confederación Hidrográfica del Duero será “respetando el entorno” ; pero el comienzo no ha podido ser peor, como muestran las fotografías, así es que me asaltan numerosas y más que lógicas dudas del resultado final. Solo espero que los 900 árboles que han prometido plantar sean un porte adecuado, prendan bien y tengan el agua que necesitarán hasta hacerse adultos, y no se sequen el primer verano por falta de agua en una climatología tan seca como la que tenemos en Zamora, como ya ocurriera con los plantados en Las Pallas o en Valorio. Por cierto, ¿se han olvidado que un paraje natural, como indica la placa que señala la etapa 18 del camino natural “Senda del Duero”, y que aún podemos ver junto al Puente de Hierro, necesita también especies arbustivas?



Señalización de la Senda del Duero junto a las Aceñas de Cabañales.
Una cosa es lo que pubicitan y otra lo que hacen después.


Ya solo nos queda ver el resultado final cuando terminen, que mucho me temo será de un tremendo impacto en un medio natural tan sensible, como ha ocurrido recientemente con la rotonda tan inadecuadada del nuevo puente. Y esperar que el río Duero con el tiempo haga su labor de regenerar una vegetación que nos están robando en cuanto tienen la menor ocasión.

Solo una aclaración más para la señora alcaldesa, cuando justifica que estas obras son para evitar “que el río sea un elemento separador”, pues no lo entiendo, no creo que estas obras sirvan para unir nada, el río inevitablemente separa las dos orillas, y los puentes y las barcas sirven para unirlas ¿o no?


Más madera apilada de árboles talados y ramaje cortado



      Si de verdad quieren limpiar de escombros y trastos arrojados a la orilla del río, a muy pocos kilómetros aguas abajo, en la zona de Los Infiernos, encontramos todo tipo de restos depositados por gentes sin escrúpulos, que no respetan nada, como si se tratase de un vertedero; hasta desde el mirador de la carretera, podemos ver un enorme sofá como muestra la siguiente fotografía:


El paraje del Duero conocido como Los Infiernos, con desechos arrojados en sus márgenes.



"El río exclamaba: ¿Por qué le llaman limpieza si lo que hacen es destruir la vida que creó? 

Cada año el mismo ritual. El río crea, la administración destruye. Una de las cosas que también indignaba al río es que mucha gente paseaba por allí y nadie soltaba ni tan siquiera una exclamación de rabia. ¡Es que no ven que como estoy hermoso, es cuando en mis orillas crecen árboles y toda clase de animales me visitan!

¿No ven los frutos, las sombras y mi canto permanente?

¿No ven las sombras que se crean, los mil colores, las almecinas, las majoletas, las moras

¿No tienen ojos?"

De la web "Granada, por una nueva cultura del territorio":  http://www.otragranada.org/spip.php?article651


                                              Noviembre 2013